sábado, 1 de noviembre de 2014

Star Trek II: En la Oscuridad

La primera película de Star Trek es un ejemplo perfecto de cómo devolver a la vida una franquicia completamente muerta, de esas que han quedado para el recuerdo de los frikis pero que difícilmente recuperarán la gloria perdida.

Pues bien, el bueno de J.J. Abrahams consiguió enganchar de nuevo a una generación al universo trekie, así que la responsabilidad y las expectativas para la segunda no podían ser más altas (dentro de lo que un blockbuster de ciencia ficción puede ofrecer, claro).

Ésta Star Trek: en la Oscuridad tiene todos los elementos necesarios para una secuela, es decir, coge las cosas buenas de la película anterior y las mejora un poquito más, aportando más de todo. Pero eso no parece suficiente para igualar a la original, que siempre tendrá la magia de haber devuelto a la saga donde se merecía. O sí?

Yo creo que con ésta segunda película han ido un pasito más allá, dotándola no solo de medios superiores a su primera entrega, también cuenta con un argumento con más gancho (me ha atrapado más) y un villano que se come la pantalla cada vez que sale.

La película no deja de ser una película de aventuras y acción ambientada en el universo Star Trek, de esas palomiteras de toda la vida, las que te divierten durante todo el rato que te pasas viéndolas y te devuelven a unos tiempos en los que veías las cosas desde unos ojos más inocentes. Ese tipo de películas con las que realmente disfruto y no puedo dejar de recomendar ver en pantalla grande en caso de ser posible.

El único problema que le puedo ver a la cinta es que seas un freak de la saga, en ese caso puede que algunos comportamientos de sus protagonistas no te cuadren con la imagen ofrecida a lo largo de los años en la serie original. Pero bueno, con la película anterior quedaba claro que esto no sería lo mismo, sino algo parecido que podría ir por otros derroteros.

Antes de dejar la reseña vale la pena comentar un par de aspectos a destacar (más allá de los evidentes efectos especiales, exigibles en una producción de éste estilo y que ya no sorprenden) el primero es la banda sonora, con un Michael Giacchino que se permite cosas como la mezcla de los créditos finales, sublime. Y el segundo es Benedict Cumberbatch: el resto de actores está bastante bien (con un Kirk sobresaliente) pero es que éste hombre se come la pantalla cada vez que aparece en ella! Estamos ante un actor con capacidad para interpretar casi cualquier cosa que le echen, pero al que el papel de personaje soberbio le sale como no había visto yo nunca, sólo por verle a él ya valdría la pena pagar la entrada.

En resumen, una película excelente que no tiene nada que envidiar a las mejores películas de palomitas que se han estrenado en los últimos años en los cines, con guiños a la saga original y suficiente carisma propio para valer la pena verla. Sobresaliente.

Valoración Personal: 9,2.


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