sábado, 21 de marzo de 2015

Hace un año XVII... El gran hotel Budapest

Me gusta cuando la sección me lleva a películas que no había visto y que tenía ganas de ver - cosa que pasará de nuevo la semana que viene, con soldado de inverno -, y éste ha sido el caso de Gran Hotel Budapest.

Antes de ponerme con la película no tenía ni idea de qué iba, sólo conocía la increíble cantidad de actores conocidos que salían en ella y pensaba que sería una comedia.
Estamos ante una película que nos narra la historia de Gustave, un conserje del Hotel Budapest durante el período entre las dos guerras mundiales. Dicho personaje se hace amigo de Moustafa, un joven que aspira a ser botones del hotel y al que el hombre de más edad acogerá bajo su ala.

La trama nos será contada por Moustafa, quien en tiempos más reciente y con el hotel en franca decadencia le explica la historia a uno de sus huéspedes.

Lo que no me esperaba antes de ponerme a ver la cinta es el nivel de locurón que exhibe en casi todos los minutos del metraje pasado cierto punto, una especie de esquetch constante, escena tras escena en una trama que es lo de menos.

La historia de Gustave se nos cuenta de forma magistral, con una producción de un nivel muy alto, que sabe trasladarnos con los colores y escenarios a un mundo (el de la gente con dinero de principios/mediados de siglo) que hasta el momento no habíamos visto de ésta manera.

En ocasiones me recuerda a las películas de cinema mudo, pero a color y con diálogos bien pensados y personajes que se ven envueltos en situaciones absurdas.

El elenco de personajes que desfila por la película es cuanto menos abrumador, con actores de la talla de Bill Murray haciendo pequeños cameos, papelitos con frase pero con poca presencia en pantalla. Precisamente es la inmensa cantidad de actores que salen lo que más miedo me daba al ponerme a ver la cina, y es que cuando el presupuesto se va en contratar a tanto conocido acostumbra a faltar por otros lados. Y por suerte no es así.

Siendo objetivo creo que estamos ante una muy buena comedia con toques absurdos, con momentos sobreactuados (adrede) y guiños constantes a otros productos muy conocidos. De esas películas que deslumbran a la crítica y contentan al público. Un ejercicio con cierto riesgo, y que no es para nada una comedia convencional.

Y siendo subjetivo debo decir que ha habido tramos donde me ha aburrido, soy capaz de apreciar todas las bondades que sin duda tiene Gran Hotel Budapest, pero me ha hecho dormir en unos tramos muy concretos (literal), lo que una película que supera por poco la hora y media no debería suceder.

Vale la pena ver la película? Creo que sí. La inversión en tiempo es muy corta, y si conectas con ella te encontrarás con una magnífica comedia. Y si no conectas, siempre podrás disfrutar de escenas puntuales, así como de lo bien hecho que está todo.

Valoración Personal: 7.


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