martes, 22 de marzo de 2016

Bakuman #1 a #4

Como ya hice con Slam Dunk, la reorganización de mis estanterías me está llevando a releer algunas cosillas antes de guardarlas, y éste ha sido el caso de Bakuman, una serie de los creadores de Death Note cuya calidad no desmerece para nada a la obra referenciada, más bien me parece más redonda.

Hoy comentaré los cuatro primeros tomos, justo hasta que el dúo protagonista consigue una serie regular en la Shonen Jump.

La historia nos cuenta cómo dos compañeros de clase deciden unirse como dúo creativo con tal de llegar a ser mangakas profesionales. Un sueño a priori imposible pero que se complica un poco más si cabe cuando el dibujante del dúo promete con una compañera de clase que cuando ambos alcancen el éxito se casarán.

Ésta rocambolesca historia (tienen 15 años al empezar la trama) sirve en un inicio como gancho para que les cojamos cariño a los protagonistas, además de ser el ancla de la trama a lo largo de los 20 tomos que dura la obra.

Es una obra sobre la creación de manga, el funcionamiento editorial de la Jump, las complicaciones de conseguir una serie, las rivalidades, las amistades, todo lo que puede rodear la vida de dos adolescentes que quieren cumplir un sueño más bien complicado.

Poquito a poquito nos iremos metiendo en ese mundo sufriendo con ellos cuando se presentan a algún concurso o viéndolos crecer (pasa algo más de un año de su vida en éstos cuatro tomos) y afrontar cosas que normalmente vienen en etapas más adultas.

Ésta primera saga sirve también para presentar al resto de autores que rivalizarán con los protagonistas durante la obra, sus virtudes y defectos, sus editores, sus estilos de dibujo… llevar a shonen manga un área a priori tan poco interesante como la del mangaka, pero que gracias a la habilidad de sus dos autores resulta que se convierte en un manga imprescindible.

La suma de dibujo más guion da como resultado una primera saga muy interesante, que te mantiene enganchado como pocos manga lo hacen y en la que empatizas con los personajes enseguida. Un manga grandioso que peca en ocasiones de un exceso de texto (bueno, exceso hay siempre), algo que hace que todos los tomos cundan una barbaridad pero que puede tirar para atrás a los que busquen algo más ágil.


Como podréis imaginar a mí me encanta, y en ésta tercera lectura lo estoy disfrutando más si cabe que en las dos anteriores.
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