lunes, 3 de julio de 2017

Supergirl T1

Que los superhéroes en formato imagen real están de moda no debería sorprender a nadie: la franquicia de Marvel está que echa humo, mientras que Dc intenta encontrar su hueco en los cines. Y la batalla se repite en la pequeña pantalla, aunque aquí Dc cuente con más contendientes: un microuniverso compartido por varios de los héroes de los comics, que poco a poco van teniendo serie propia. Y ese es el caso de Supergirl.

La serie nos cuenta una adaptación un tanto libre de la historia de ésta heroína. Una historia en la que fue enviada para ayudar a crecer a su primero (Superman) pero un fallo la hizo llegar terriblemente tarde. Desde entonces ha vivido en el anonimato intentando no usar sus poderes, siendo una más. Hasta el primer capítulo de la serie.

Supergirl se muestra al mundo, creando enseguida un grupo de amigas que le ayudan y sirviendo de soporte para una organización que se dedica a cazar a las amenazas alienígenas. Siendo una heroína a la vez que intenta mantener su tapadera como secretaria de una magnate de los medios.
Los capítulos funcionan de forma procedimental, con el típico monstruo del día. Un desarrollo que no hace por enganchar a la trama y que acaba por cansar un poco. Y la trama de fondo no engancha tanto como pudo hacerlo en su momento Flash (con quien comparte crossover).

Por otro lado tenemos un enfoque luminoso al mundo de los superhéroes, una serie de personajes secundarios sacados de la galería de villanos de Superman y la aparición de algún peso pesado importante.

Ayudan también unos efectos especiales dignos.

Pero lo que realmente sustenta la serie es su personaje principal, el que le da nombre, y con mayor énfasis lo consigue la actriz que lo interpreta, una chica que no conocía de nada y demuestra (como hacen en Flash) que hay actores jóvenes con talento y carisma capaces de tenerte mirando una serie porque salen ellos. Un acierto de casting total y motivo suficiente para ver la serie.

El resto del cast es más convencional (con Calista Flockhart a la cabeza) y con algunos cambios de raza/papel importantes que acaban por olvidarse (Jimmy Olsen, el Detective Marciano…).

En general nos queda una serie más, de esas que no pasarán a la historia y cuyo visionado no puedo recomendar. Pero una serie entretenida, ideal para tener puesta mientras se hace otra cosa y que gracias al carisma de su protagonista (y a algún capítulo especialmente inspirado) consigue hacernos pasar unos cuarenta minutos entretenidos.

Si os va el universo Dc o los superhéroes puede ser una buena opción (si os va más Flash que Arrow), en caso contrario podéis prescindir de ella.

Valoración media en Followmytv: 7,68.
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