viernes, 15 de junio de 2012

El Cataclismo - Cuentos de la Dragonlance 2/II


Viendo que no llego a acabarme el libro que estoy leyendo para hacer reseña para éste viernes (me faltan 200 páginas y escribo a jueves por la mañana), os traigo una de las reseñas cortas de los libros Dragonlance que hay en mi estantería.

Concretamente El Cataclismo, libro de relatos cortos sobre esa época tan convulsa de la historia de Krynn.

Historia: El Mundo se creó fundamentalmente en tres fuerzas: el Bien, el Mal y la Neutralidad y para que existiera progreso debían mantenerse el equilibrio entre ellas. Pero... hubo una época en el mundo de Krynn en que la balanza se desequilibró, y el Príncipe de los Sacerdotes de Istar se creyó un igual a los dioses en cuanto a sabiduría y conocimiento por lo que se dirigió a ellos con arrogancia y orgullo y exigió que se cumplieran sus preceptos.

Tal actitud dio lugar al odio, los prejuicios y los enfrentamientos entre razas. Por eso los dioses, al observar tanta aberración, decidieron restituir el equilibrio perdido y arrojaron una montaña de fuego sobre Ansalón y retiraron su poder, confiando en que las razas inteligentes de Krynn encontrarían de nuevo su fe en los dioses verdaderos y en sí mismas.

La catástrofe fue conocida en todo el mundo como el Cataclismo, que para la mayoría de la gente supuso penalidades, muerte y ruina, pero también significó un acicate para resurgir del caos y emprender de nuevo el camino del Bien.

Como bien nos dicen tanto el título del libro como la contraportada, el conjunto de éstas historias gira en torno al Cataclismo, ese momento en que unos dioses cabreados con sus seguidores lanzaron una montaña de fuego contra el mundo, destruyendo la mayor urbe que el mundo había conocido e iniciando una época de calamidades que se alargó durante casi trescientos años.

La mayor parte de las historias se centran más en las consecuencias del cataclismo que en el momento en sí o las circunstancias que llevaron a él, con relatos que se ubican (casi todos) entre el año 0 y el 100 después de la catástrofe

Los relatos que incluye son los siguientes:

"La palabra y el silencio", de Michael Williams.
 "El estigma del fuego, el estigma de la palabra", de Michael y Teri Williams.
 "El mercader ambulante", de Mark Anthony.
 "Buscadores", de Todd Fahnestock.
 "Ni dioses ni héroes", de Nick O'Donohoe.
 "En sombras, en luz", de Richard A. Knaak.
 "Ogro desmemoriado", de Dan Parkinson.
 "El hijo del remendón", de Roger E. Moore.
 "La travesía del cazador del sol", de Paul B. Thompson y Tonya R. Carter.
 "El clérigo mayor de Concordia", de Douglas Niles.
 "Un auténtico caballero", de Margaret Weis y Tracy Hickman.

Personajes: Desgraciadamente para la novela, apenas hay tiempo para desarrollar ningún tipo de personalidad, con lo que los personajes pecan todos de planos y arquetípicos a más no poder.

Además, por dicho espacio, no da tiempo a cogerles cariño a ninguno, con lo que se vuelven rápidamente olvidables.

Opinión personal: Como puede verse en el listado de cuentos que incluye el libro, hay algunos de los autores insignia de la saga, desde las creadoras, hasta Douglas Nules, Michael Williams o Richard A. Knaak.

Eso implica un mínimo de calidad y conocimiento de la saga para que los cuentos no chirríen ni se nos hagan pesados.

Aun así, se me antoja un libro menor, más una curiosidad o una método de los autores para publicar pequeñas historias que tenían en el tintero y que no daban para una novela más larga.

Por si fuera poco, las historias en sí no es que sean demasiado buenas, pasando algunas por aburridas (como una sobre un ogro) hasta otras que destacan por encima de las demás.

Un libro que única y exclusivamente deberían comprarse los fans acérrimos de la saga, primero porque los demás no sabrán donde ubicarse, y segundo porque hay mejores libros dentro de la misma (y que deberían leerse antes).

Y dicho lo esto, no es un mal libro. Simplemente es demasiado específico el público al que va dirigido, e incluso teniendo en cuenta a ese público, podría haber dado bastante más de sí.

Valoración personal: 5,9.

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